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El Ministerio de Industria ha dado los primeros pasos para regular en España la telefonía de voz sobre tecnología IP con el anuncio de un borrador de resolución para la asignación de los primeros bloques de números de teléfono que podrán utilizar estos servicios. Esta tecnología IP (de la expresión inglesa Internet Protocol) que es la que se utiliza en Internet, ya está en uso en muchos países -incluido España- y promete no sólo revolucionar los servicios de telecomunicaciones en todo el mundo, sino cambiar los modelos de mercado y de ingresos de las grandes operadoras.
La telefonía con tecnología IP puede utilizarse sobre la propia red de Internet, o sobre redes dedicadas de los operadores. En el primer caso, el usuario logra grandes rebajas de precio o incluso su gratuidad total, aunque a costa de no tener garantizada totalmente la privacidad ni los niveles de calidad, que dependerán de la saturación de la red en cada momento. Si se usan redes dedicadas de los operadores tradicionales, la privacidad y calidad están más garantizadas pero las tarifas también son más altas.
Una de las mayores ventajas que proporciona la telefonía IP es la de que se pueden usar las direcciones de Internet como números de teléfono, lo que supone que un usuario puede llevarse su número de teléfono con él, en el caso de que viaje, lo que se empieza a llamar nomadismo. Este servicio proporciona otras prestaciones complementarias como la videoconferencia, la multiconferencia sin límite de usuarios o el intercambio simultáneo de ficheros mientras se habla.
En atención a estas características especiales, el borrador -aún no aprobado- que ha presentado Industria contempla la atribución a este tipo de servicios de dos rangos de numeración diferente. Uno de ellos es de numeración geográfica, utilizará el prefijo 8, y será compartido con la telefonía tradicional. Este rango abarca casi siete millones de números de teléfono y los usuarios que lo utilicen tendrán limitado el nomadismo al distrito teléfonico donde resida el cliente.
Prefijo 51
El segundo rango, el más innovador, utilizará el nuevo prefijo 51, y proporcionará un bloque de diez millones de números. Dado que no tienen una referencia geográfica, estos números podrán ser usados para prestar servicios nómadas en toda España.
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